En el último programa de Terra de Sabors elaboré una receta que resume muy bien mi manera de entender la cocina: sencilla, respetuosa con el producto y llena de pequeños matices que marcan la diferencia.
Este carpaccio de calabacín parte de una base muy limpia —el vegetal crudo, cortado fino— y se enriquece con ingredientes que aportan identidad y contraste: galletas artesanas de butifarrón, queso mahonés muy curado, piñones y granos de granada. Una combinación que equilibra frescura, salinidad, crujiente y un punto ácido, sin perder nunca la ligereza.
Es una receta ideal como entrante, para abrir una comida o para compartir, que demuestra que no hace falta complicar las cosas para comer bien. Solo elegir buen producto y tratarlo con respeto.
🎥 En el vídeo del programa puedes ver la elaboración paso a paso, y a continuación te dejo la receta escrita para que la prepares en casa.
🥒 Receta: Carpaccio de calabacín con galletas de butifarrón, queso mahonés y granada
Ingredientes (4 personas)
- 2 calabacines medianos, firmes y frescos
- 2–3 galletas artesanas de butifarrón de Forn de sa plaça (puedes sustituirlas por otro ingrediente que aporte crujiente)
- Queso mahonés muy curado, rallado o en lascas finas
- 1 puñado de piñones
- Granos de granada al gusto
- Aceite de oliva virgen extra
- Zumo de limón o vinagre suave
- Sal marina
- Pimienta negra recién molida
- Hierbas frescas al gusto (tomillo, orégano o cebollino) y ralladura de limón y naranja
Utensilios
- Mandolina o cuchillo bien afilado
- Tabla de cortar
- Plato llano amplio
- Mortero o manos para desmenuzar las galletas
Elaboración
- Lava bien los calabacines y córtalos en láminas muy finas, preferiblemente con mandolina.
- Dispón las láminas en un plato amplio, ligeramente superpuestas.
- Añade una pizca de sal marina y deja reposar un par de minutos para que el calabacín se ablande ligeramente.
- Aliña con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y unas gotas de zumo de limón o vinagre suave.
- Desmenuza las galletas artesanas de butifarrón con las manos o con un mortero, sin triturarlas en exceso, y repártelas por encima.
- Añade el queso mahonés muy curado, en lascas finas o rallado grueso.
- Incorpora los piñones y los granos de granada, repartidos de manera uniforme.
- Termina con pimienta negra recién molida, ralladura de pieles de cítricos y hierbas frescas picadas.
Para servir
- Ideal como entrante fresco y sorprendente
- Perfecto para abrir una comida o para compartir
- Servir al momento para mantener el contraste de texturas
Apunte
Este carpaccio juega con contrastes muy claros: la suavidad del calabacín crudo, el punto salino y especiado de las galletas de butifarrón, la intensidad del queso mahonés curado, el crujiente de los piñones y la frescura ácida de la granada. Una receta sencilla pero con carácter, profundamente ligada al producto y al territorio.
Cocinar con poco… pero bien
Este tipo de platos me recuerdan por qué me gusta tanto la cocina mediterránea: porque sabe sacar lo mejor de cada ingrediente sin disfrazarlo. Cocinar así es también una forma de cuidarnos, de escuchar al cuerpo y de disfrutar de la comida con calma y presencia.
Ojalá te animes a prepararla y a hacerla tuya, adaptándola a lo que tengas en casa y al momento que estés viviendo.
✨ Con todo mi cariño,
Virginia Quetglas
Presentadora · Naturópata · Alimentación antiinflamatoria
Si quieres profundizar en una cocina sencilla, consciente y adaptada a ti, apúntate a mis talleres de cocina, pensados para cuidar la salud sin renunciar al sabor ni a las raíces.
✨ Que el amor, la paz y la salud siempre te acompañen.
Aviso importante: El contenido de este blog tiene carácter informativo y educativo y no sustituye en ningún caso el diagnóstico ni el tratamiento médico. Ante cualquier duda o patología, consulta siempre con un profesional sanitario cualificado.
