Un lío, ¡de la leche!

Pue si, yo también tuve un chispazo mental cuando después de tomar litros y litros de leche para crecer bien, descubrí que no es la mejor alternativa y que además era la causante de mis continuas infecciones respiratorias. ¿Qué cómo estoy tan segura? Pues porque cuando le dije a dios a los lácteos que tan presentes estaban en mi alimentación diaria, mis mocos y la necesidad de tomar antibióticos todos los meses de mi vida para hacer frente a distintos tipos de infecciones respiratorias, también se despidieron de mí…

Y es que sí, es cierto, que somos lactantes pero de leche humana, que es la que está formulada específicamente para cubrir nuestras necesidades. Y no de leche de vaca ni de ningún otro animal y menos a los 30, 40, 50 o 60 años. Pero si te tienes que despedir de los lácteos y no puedes hacerlo de todos porque literalmente “ estás enganchado”, hazlo al menos de la de vaca y toma de cabra o de oveja de la mejor calidad posible y en cantidades pequeñas. A mí, especialmente si me tengo que decantar por algún lácteo, actualmente te diría que me quedaría con kefir puesto que es más interesante que la leche como tal y que el yogur y ecológico. Me encantan los de Cantero de Letur y no tengo ninguna relación con ellos, pero cuidan de los animales con mucho mimo y ofrecen productos de calidad, respetuosos con el medio ambiente, (sus envases son de cristal y muy fáciles de reciclar ya que la etiqueta se elimina sin prácticamente esfuerzo y yo les doy una nueva vida como tuppers, botes para guardar especias, semillas, etc.)

Y, ¡por qué esa manía con la lace he de vaca! Muy fácil. La leche de vaca es la que menos se asemeja en nutrientes a lo que nosotros precisamos. Por resumir es lógico pensar que la cantidad de calcio que hay en un vaso de leche de vaca, pensada para el crecimiento de un animal que pesará toneladas en muy poco tiempo, no es la cantidad de calcio que precisará un humano en ningún momento de su vida. De hecho, las últimas investigaciones apuntan a que NO mantiene los huesos fuertes.

Aunque es muy importante, el calcio no es el único nutriente implicado en la salud ósea. Y los lácteos no son, ni mucho menos, la única ni la mejor fuente de este mineral.

En Asía y en África, donde se consumen muchos menos lácteos o incluso directamente no los consumen, suelen presentar mejores valores de salud ósea e inferiores tasas de osteoporosis que en Occidente, donde los tomamos a diario, gracias a las campañas de marketing y publicidad que hicieron creer a nuestras madres e incluso a los médicos que si no los tomábamos, nuestros huesos se volverían de papel.

Pero esto no quita que el calcio no sea importante. Lo es su procedencia, su ingesta y aún más su absorción. Y para ello también lo es el consumo de otros nutrientes que están implicados en la salud de tus huesos, como:

  • La vitamina D
  • La vitamina K
  • El magnesio
  • El manganeso
  • El potasio
  • El zinc
  • El cobre
  • Y algunos aminoácidos

    Si nos olvidamos del alcohol, del tabaco, de la cafeína y de las bebidas de cola, nuestros huesos también lo agradecerán.
    Y la práctica de deporte también hay que tenerla muy en cuenta. Es tan importante como la dieta, ya que ayuda a tener mejor densidad ósea.
    ¿Tienen más riesgo de osteoporosis los veganos?
    No. Los estudios muestran que los veganos no presentan un mayor riesgo de fracturas que los omnívoros y su dieta no tiene efectos adversos en la masa ósea

Estos nos ayudarán a absorberlo, asimilarlo, metabolizarlo y fijarlo correctamente. Pero otros, mal llamados, alimentos como los snacks salados y dulces, tan procesados, así como, en general, los alimentos industriales, se encargarán de destruir tu tejido óseo.

Y, entonces, ¿de dónde consigo el calcio que preciso? Mi hija durante sus dos primeros años de vida, lo hizo mediante lactancia materna, que es la leche más natural y mejor formulada para nuestros hijos. Y ahora, como todo el resto de miembros de mi bonita familia, a través de verduras, legumbres, semillas, frutos secos y cereales integrales. ¡Así de fácil¡

Me encantará conocer tus fuentes de calcio en Instagram. Para ello no te olvides de etiquetarme @elrincondenanabyvirginia y añadir el hashtag #inspirandoconamor 

Si deseas mejorar tu bienestar con mi ayuda, no dudes en pedirme una cita vía email (virginia@elrincondenana.es) 

¡Que la salud te acompañe!

Virginia Quetglas
Naturópata y directora de la Escuela de Cocina Sana, El Rincón de Nana 
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