Tu día depende de tu despertar

¡Buenas! No puedo negar que hoy me siento feliz. Y […]

¡Buenas! No puedo negar que hoy me siento feliz. Y es que después de una semana complicada de mucho trabajo y de estar separada de mi marido, con el que comparto las 24 horas del día, he despertado con ganas de darle la vuelta a la tortilla.

Casi siempre me despierto estresada. Soy una mujer muy ocupada. Tengo mil compromisos y responsabilidades; mi marido, mi casa, mi empresa, mi club de negocios, mis estudios de naturopatía, mi familia, mis animales, mis plantas, mi rincón de Nana, mis amigos, presentar eventosdar clases para emprendedores y empresarios, mi niña de Croacía y mi niño de Sahara, las clases de inglés, los castings, mis clientes, mis poveedores, proyectos nuevos, mis voluntariadoscomidas, cenas, reuniones, la tv, viajes solidarios, mi iphone que no deja de sonar… y a veces, hasta me dedico algo de tiempo a .

Pero hoy ha sido diferente. Hoy me he dado permiso para despertar poco a poco y no pensar en todo lo que tengo que hacer. Hoy he abierto las persianas del dormitorio para que entrara un rayo de sol y me he vuelto a dejar abrazar por mi edredón. He empezado a estirarme cuando me ha apetecido, a estirar hasta que me he sentido suficientemente flexible como para dar un salto de la cama y entonces me he dirigido a la puerta y le he dado los buenos días a todos mis pequeños.

He ido al baño, me lavado la cara con agua templada y una crema limpiadora de almendras fantástica pero sobretodo con mucho mimo. Después me he puesto mi hidratante favorita, me he lavado los dientes y me he hecho una coleta.

En la cocina, me he preparado un zumo de limón y me he tomado unas gotas de Flores de Bach, unas vitaminas que me recomendó mi profesora para fortalecer mi organismo antes de ir a Tanzania y el aceite de onagra y el hierro que tomo diariamente porque como mujer tengo que cuidar algunos detallitos como la prevención de la anemia. ¡Ah! Acabo de darme cuenta de que no me he tomado mi dosis de vitamina B12. Un momento… ¡Ya está! He aprovechado para terminarme el zumito de naranja con mi dosis de própolis y equinacea. ¿Qué tomo muchas cosas? Jajaja. Desde que lo hago no me enfermo, así que ¿por qué no iba a seguir haciéndolo?. Para algo están todos estos regalos de la naturaleza a nuestro alcance. Yo sin duda, los he cambiado por los medicamentos químicos y creo que es una de las mejores cosas que he hecho en mi vida.

Y claro, con el día tan bonito que hacía me he dicho; venga Virginia 50 sentadillas y salimos a correr. Y es lo que he hecho. Me he puesto monísima con unas mayas y una camiseta rosa. Le he puesto los cascos a mi móvil para escuchar musiquita, ¡y a correr!.

Virginia Quetglas sale a correr con sus animales

La felicidad de mis cuatro perros y de mi gato Neo, porque a Neo le gusta salir a pasear como si fuera uno más de la manada, me ha dado la energía suficiente para subir toda la cuesta arriba del camino en el que vivo. El Sol me ha acariciado la cara y he notado como mis pulmones se iban abriendo, mientras mi corazón latía con más y más fuerza, dándome las gracias.

Y mientras corría, una vez más la naturaleza me ha hecho un regalo fantástico. He visto una piña piñonera en el suelo y he tenido que volver atrás para detenerme y comprobar que sí, estaba llenita de piñones. ¡Qué ilusión! cuando era pequeña mi abuela le ponía a las berenjenas rellenas y yo me sentía especial cada vez que encontraba uno en mi plato como si me hubiera tocado un premio. Ahora es diferente, mi abuela ya no cocina para mí, los piñones están carísimos y si encima los quiero comprar orgánicos ya es misión imposible. Un lujo que muy pocas veces me permito. Virginia Quetglas encuentra una piña piñoneraY ahí estaba, ante mí, en el camino diciéndome que si no la recogía acabaría por pudrirse. Así que he vuelto a casa con ella en la mano y he sacado todos los piñones de dentro. ¿Lo has hecho alguna vez? Tienen una especie de polvillo que te deja las manos negras. Me ha recordado a cuando pasaba veranos de campamento en el pinar de Cala Falcó y hacía esto habitualmente. Recuerdo un día que jugando a ser profesora con mi prima Cati le explicaba las partes del pino y cuando pregunté que cuál era su flor, mi abuelo, el hombre más importante de mi vida y el más sabio que he conocido, se quedó sorprendido al escucharme decirle que era la piña. Él siempre estaba orgulloso de mí y yo de él, algún día os descubriré a ese maravilloso hombre que aunque se marchó cuando yo tenía 17 años sigue acompañándome todos los días de mi vida.

Al llegar a casa he dejado la piña encima de un muro que hay al lado de la verja para cerrarla y cuando he ido a cogerla, ¡oh, no! mis perros se la habían llevado. Les encanta jugar con piedras, palos, pelotas y yo no sabía que con piñas también. Pensaba que no la encontraría y que si lo hacía la habrían destrozado, pero no. ¡La he encontrado en un rincón del jardín enterita! Y me la he llevado a la cocina pensando que quizá dentro de las cáscaras no encontraría piñones o los encontrara en malas condiciones, pero de nuevo me he equivocado, la piña estaba llena de unos piñones enormes y riquísimos, y lo mejor de todo, orgánicos y ecológicos. Todo un regalazo de Dios que ha querido hacerme sentir especial esta mañana por haberme levantado con el propósito de ser feliz, darme la enhorabuena por haber superado una semana dura y seguir sonriendo.

Así que para seguir haciendo de mi mañana el comienzo de un día fantástico, me he dado una ducha y me he preparado un zumo natural de naranja y unas tostadas con tomate de ramallet (Lycopersicon Esculentum), aceite de oliva de primera presión en frío y sal del Himalaya. desayuno virginia quetglas en el rincón de NanaY llena de energía, de vitalidad y de agradecimiento me he puesto a llorar a mares recordando a mi pequeña Nana y por eso he corrido a sentarme delante del ordenador para escribir en este rinconcito que creé para no olvidarla jamás.

Antes de despedirme deseándote un feliz fin de semana, voy a aprovechar para contarte cuáles son las propiedades de los piñones por si tienes suerte y te encuentras una piña piñonera, no pases por alto el regalo que la madre naturaleza quiere darte.

Propiedades de los piñones:

– Son ricos en proteínas, ideales para deportistas y jóvenes en crecimiento.

– Contienen muchos aceites esenciales, omega 3 que disminuye la inflamación provocada por la artritis, disminuye la presión arterial, protege contra ataques cardíacos, apoplejías, derrames cerebrales, anginas de pecho y es muy útil en el tratamiento de enfermedades intestinales como la enfermedad de Crohn y omega 6 que es muy útil en el tratamiento premenstrual.

Virginia Quetglas propiedades del piñon en el rincón de nana

– Y también son ricos en minerales, especialmente hierro, cobre, magnesio, potasio y fósforo.

Y dicho esto, y esperando que hayas tomado nota y que te haya animado un poquito, para que tu día sea más maravilloso si cabe, me despido prometiéndote que muy prontito volveré a contarte cómo consigo ser cada día un poquito más feliz.

¿Y tú, cuáles son tus trucos para hacer que la vida siga siendo maravillosa, a pesar de que las cosas a veces se pongan difíciles?

6 comentarios en “Tu día depende de tu despertar”

  1. Eliamar

    Como puedes desprender tanta energía y positivismo en unas líneas? Me han dado ganas hasta de hacerme la coleta y salir a correr! Jaja
    Nana desde donde esté estará orgullosa de la mami que tiene! 🙂

    1. Virginia Quetglas

      ¿Cómo? Rodeándome de gente como tú que me contagia el amor por la vida y los animales cada día. ¡Hazte la coleta Eliamar!¡Contágiate!
      Y disfruta de este domingo con la maravillosa familia que tienes. Hoy el cielo brilla un poquito más que ayer y se que es porque Nana está feliz. 😀

  2. Vanessa

    Precioso, hace una año en estas fechas sufrí mucho estrés por motivos personales y tal vez laborales. Acabé con ataques de vértigos diarios durante meses. Poco a poco gracias a la relajación y a un técnica parecida a la acupuntura me recuperé y decidí tomarme la vida con otra filosofía. Disfrutar de mi trabajo , de mi marido de mi vida, de las pequeñas cosas, de mi ahijada, de paseos por la playa en pleno invierno….Hacer las cosas más lentamente, pero la calidad final es la misma o mejor. Este octubre ha vuelto a ser estresante como el tuyo (trabajo, médicos con mi marido y mi madre, empezar inglés…), pero me despierto con otra actitud, un buen desayuno y una sonrisa. Por cierto de pequeña comía piñoenes como una loca, habrá que volver a probarlos. Me ha encantada el artículo del blog

    1. Virginia Quetglas

      Mil gracias por tus palabras Melisa. Compartir una experiencia como la tuya no es fácil pero ayuda a otras personas a no sentirse solas y ver qué hay solución posible. Es una gran muestra de generosidad por tu parte. Un abrazo fuerte y si te animas a volver a probar los piñones ya nos contarás… ¡Un besazo!

  3. Manuel Lynch

    Keep up your great attitude – it encourages others to find the simple an beautiful things in life! Thank you for sharing!

    1. Virginia Quetglas

      I’ll do! 😉

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